Todo empieza en un trozo de tierra pequeño en Vulpellac, un pueblo tranquilo de Girona. Aquí cultivamos tomate, pimiento italiano, cebolla tierna y berenjena siguiendo el ritmo de cada estación, sin químicos ni prisas: solo lo que la huerta da en cada momento del año.
De ahí nace La mia Nonna. Cada tarro que preparamos sigue recetas que han pasado de manos en manos durante generaciones — las de una nonna italiana que enseñó a cocinar despacio, aprovechando lo recogido el mismo día. Tomate, pimiento, berenjena: se lava, se prepara y se conserva en casa, como se hacía antes.
Hoy seguimos esa misma tradición en nuestra pequeña finca ecológica, solo que ahora también podemos compartirla contigo, allá donde estés.
"No buscamos producir más, sino producir bien."